Questa picolissima serenata...
Con esta canción empezaba la obra de teatro del jueves pasado. Por supesto, antes de esto vino una hora y media de autobús (¿He dicho ya que odio los autobuses?) en la que hubo tiempo para casi todo, incluidas bastantes risas.
Aún con la alegría de poder andar después de haber pasado un largo rato revolviéndome en el asiento (inclúyanse aquí todas las posturas posibles... en un autobús lleno de gente, que os conozco y ya estáis pensando en lo de siempre =P)
Aún con esa alegría, iba diciendo, sumada a la que ya de por sí llevaba, me decepcionó un poco la visión del teatro, concretamente, fue cuando leí 'Arbolé'. Que nadie malinterprete, no tengo nada en su contra, pero han sido muchas obras hasta ahora, adaptadas para colegios o institutos, que pretendían tener gracia. (Por el amor de LOL, he visto Cenicienta interpretada por zapatos)
Por una vez me había hecho la ilusión de algo más... fiel; algo que no estuviese adaptado a lo "física o química". Era Shakespeare, no podían hacerle eso... ¿verdad?
A pesar esa impresión, na parte de mí seguía esperando esa no-adaptación (qué se le va a hacer, una que es soñadora innata ;). Y ahora sí, se apagan las luces y llegamos al momento de la picolissima serenata.
Punto a favor: la música es en directo.
Punto en contra?: ¿Qué son esos tres tipos con un palo?... ¿Son remeros?... Ay dios, tengo miedo...
Y así siguió la cosa, resultó que la obra era bastante fiel al original, exceptuando chistes y bastezas mañas y alguna que otra escena (sinceramente, no creo que aparezca una china que digievoluciona en Príncipe de Aragón, pero si alguien demuestra lo contrario...)
Total, que salí del teatro bastante más contenta y ¿qué nos esperaba? Andar y andar bajo el sol hasta llegar al C.Comercial (Observación nº1: estas cosas en Teruel no pasan, más que nada, porque andando esa distancia lo hubiésemos cruzado de punta a punta. Observación 2: ¿Soy la única que piensa que con los 15€ que pagamos de bus los profesores se van de cañas?) En fin, que después de un rato apareció la tierra prometida. Y allí que estuvimos, comiendo y de compras, hasta las cuatro, hora convenida con los profesores, que aún no habían llegado, ni a y cinco, ni a y cuarto, ni a y media... a las cinco menos diez aparecieron; pero claro, tenían una buena excusa, ellos aún no habían comido. (¿Qué? ¿Que eso no es una excusa? Eso pensé yo)
Así que, como llegábamos tarde, todos corriendo al Pilar, que al lado está el embarcadero, y a dar un paseíto en Ebrobus (¿Por qué bus? ¿es una broma?) En el barco todo bien, una entrada de agua sospechosa, un capitán con licencia para casar... lo típico.
Y después de esto, una sesión fotográfica de 10 minutos con unos señores muy simpáticos que decían ser amigos de Goya y la vuelta al bus, que fue mucho más larga que la ida, o al menos eso me pareció a mí... igual fue porque nos pusieron la peli de Crepúsculo...
martes, 6 de octubre de 2009
sábado, 26 de septiembre de 2009
¿Y por qué?
¿A quién no le han entrado ganas, alguna vez, de tocar las narices con una sucesión inacabable de porqués? Esto viene siendo algo así:
-Son las 7 y media. Levántate ya.
-¿Por qué?
-Porque tienes que ir a clase.
-¿Por qué?
-Porque sí.
-¿Y por qué sí?
-Porque tienes que estudiar.
-¿Por qué?
- ...
La conversación puede prolongarse hasta el infinito o acabar de golpe con un ''Porque sí y punto'' del que sabes que no vas a sacar nada más. O puede aparecer esa gran frase, que viene en el manual de instrucciones que todas las madres tienen: ''Ya vale, que la edad de los porqués son loscinco dos años''
Pues no, no estoy de acuerdo, no termina a loscinco dos años, sigue habiendo muchos porqués. Y podría hablar de las preguntas filosóficas que todos nos hacemos de vez en cuando, pero no, no me refiero a eso, lo que se me ocurren son dudas sin respuesta, sobre cosas de cada día, sobre mí misma incluso, costumbres o curiosidades que no tienen explicación.
¿Por qué haga lo que haga siempre llego tarde? ¿Por qué siempre tengo la impresión de que alguien que está en la misma habitación que yo puede leerme el pensamiento? ¿Por qué si aun no hace una semana que me compré los auriculares ya he perdido una de las almohadillas? ¿Por qué no cogí tecnología industrial? ¿¿Por qué en mi clase no habla NADIE?? ¿Por qué siempre me toca corregir el ejercicio que no he hecho/he copiado mal? ¿Por qué no he comprado todavía ese libro que dije que compraría hace un año? ¿Por qué siempre empiezo historias y no las acabo? ¿Por qué no puedo evitar sonreír al recordar?...
Pues eso...que no tengocinco dos años.
=)
-Son las 7 y media. Levántate ya.
-¿Por qué?
-Porque tienes que ir a clase.
-¿Por qué?
-Porque sí.
-¿Y por qué sí?
-Porque tienes que estudiar.
-¿Por qué?
- ...
La conversación puede prolongarse hasta el infinito o acabar de golpe con un ''Porque sí y punto'' del que sabes que no vas a sacar nada más. O puede aparecer esa gran frase, que viene en el manual de instrucciones que todas las madres tienen: ''Ya vale, que la edad de los porqués son los
Pues no, no estoy de acuerdo, no termina a los
¿Por qué haga lo que haga siempre llego tarde? ¿Por qué siempre tengo la impresión de que alguien que está en la misma habitación que yo puede leerme el pensamiento? ¿Por qué si aun no hace una semana que me compré los auriculares ya he perdido una de las almohadillas? ¿Por qué no cogí tecnología industrial? ¿¿Por qué en mi clase no habla NADIE?? ¿Por qué siempre me toca corregir el ejercicio que no he hecho/he copiado mal? ¿Por qué no he comprado todavía ese libro que dije que compraría hace un año? ¿Por qué siempre empiezo historias y no las acabo? ¿Por qué no puedo evitar sonreír al recordar?...
Pues eso...que no tengo
=)
martes, 15 de septiembre de 2009
Pasaron los 15
Pasaron los 15 ¿Los aproveché? Ha habido cosas que quería y no he hecho, unas porque no me han dejado, otras porque llegado el momento no me sentía preparada. Algunas todavía puedo hacerlas, claro, y con el tiempo las haré, pero otras son ya imposibles.
¿No los he disfrutado entonces?...Espera... mis 15 empezaron un día que curiosamente empezaba el curso (nada de clases, sólo presentación) Hubo de todo, una llamada inesperada, una canción sorpresa, un regalito brillante, reencuentros, una clase que en principio era un horror, unas risas en el Standarte y un montón de cosas más propias de los cumpleaños...
Y siguió pasando el tiempo, y resultó que mi clase no era tan horror, que había una loca peligrosa a mi lado, pero que las dos nos reíamos cosa mal al estar juntas. Y mis niñas, que seguían allí.
Llegaron los cumples, uno con una paella envenenada por la sal de un bote sospechoso y unos troncos que cortar. Otro con magdalenas de chocolate y un partido de fútbol en tacones... y en todos me reí como nunca.
Y llegó el final de curso, con algún que otro disgusto, y las prisas, y el estrés... y por fin la libertad, con las partidas de cartas en el césped, las piscinas abiertas y las botellas de trina robadas.
Y el verano, con el pueblo y... con el pueblo.
Así que... puede que los 15 no hayan sido tan malos =)
Voy a por los 16!!!
¿No los he disfrutado entonces?...Espera... mis 15 empezaron un día que curiosamente empezaba el curso (nada de clases, sólo presentación) Hubo de todo, una llamada inesperada, una canción sorpresa, un regalito brillante, reencuentros, una clase que en principio era un horror, unas risas en el Standarte y un montón de cosas más propias de los cumpleaños...
Y siguió pasando el tiempo, y resultó que mi clase no era tan horror, que había una loca peligrosa a mi lado, pero que las dos nos reíamos cosa mal al estar juntas. Y mis niñas, que seguían allí.
Llegaron los cumples, uno con una paella envenenada por la sal de un bote sospechoso y unos troncos que cortar. Otro con magdalenas de chocolate y un partido de fútbol en tacones... y en todos me reí como nunca.
Y llegó el final de curso, con algún que otro disgusto, y las prisas, y el estrés... y por fin la libertad, con las partidas de cartas en el césped, las piscinas abiertas y las botellas de trina robadas.
Y el verano, con el pueblo y... con el pueblo.
Así que... puede que los 15 no hayan sido tan malos =)
Voy a por los 16!!!
jueves, 10 de septiembre de 2009
A un día de...
Quiero volver a dibujar. Quiero estar con los de siempre y quiero conocer gente nueva. Quiero bailar una coreo decente. Y quiero leer todos esos libros que todavía tengo pendientes. Quiero aprender ruso, y finés. Quiero bañarme en el Báltico en febrero. Y quiero volver a tumbarme a la sombra de una chopera. Quiero escuchar toda esa música que aun no he descubierto. Y quiero robar ese bajo y aprender a tocarlo. Quiero ganar una partida al Chess Titans. Quiero discutir con todos aquellos filósofos a los que aún no he leído. Quiero volar. Quiero vivir, y gritar, y quiero hacer todo lo que dice Amaral en su canción. Y quiero volver a ver esa peli en la calle. Y quiero tumbarme en la terraza a ver las estrellas...

Pero se acabó lo bueno...
... empieza el curso.

Pero se acabó lo bueno...
... empieza el curso.
lunes, 7 de septiembre de 2009
jueves, 3 de septiembre de 2009
Distinciones y sueños
Hace un tiempo, un día, cuando estaba a punto de caer dormida pasaron por mi mente los hatunes y lo importantes que han sido y son para mí. En ese momento, y en mi situación a medio camino entre el sueño y la realidad, se me pasó por la cabeza que quizá Hatunia fuera sólo eso, un sueño, y en aquel momento temí despertar, me angustiaba pensar que todo podía desvanecerse con sólo abrir los ojos...
Después de esta experiencia me he dado cuenta de que muchas veces pienso en vosotros como algo fuera de mi vida real. Esto es difícil de explicar; cuando me cambié de casa todo era un follón, de un sitio a otro con millones de trastos. Para mí, mi casa seguía siendo la de siempre, pero necesitaba una manera para llamar a la nueva. Este lío que me llevaba yo para referirme a ambos lugares al mismo tiempo hizo que de manera incosciente empezase a referirme a mi antigua casa como "la casa de Teruel"; obviamente, la nueva sigue estando en la misma ciudad, pero al final todos me compraron la distinción entre "la casa de Teruel" y "casa" a secas.
Lo que intento explicar con semejante parrafada (puede que haya sido peor el remedio que la enfermedad) es que muchas veces, aunque soy consciente de que sois reales, no puedo evitar referirme a mis amigos, mi familia, y todo aquello con lo que tengo contacto sin necesidad de un ordenador como "mi vida real". Y claro, volvemos al principio: entonces, ¿Hatunia qué es?¿un sueño?...
En fin, suerte que la distinción sólo la tengo que hacer delante de mí misma al pensar (cosa que hago más a menudo de lo que algunos piensan) y así nadie me pregunta, como en el caso de la mudanza "la casa de Teruel, ¿y ésta dónde está?"
Y por qué escribo todo esto entonces? pues porque al router le cortaron el suministro y murió de hambre, y yo me aburría y la libreta estaba sobre la mesa. Había dos opciones, contar esto o sacar el cabreo que llevo desde la cena, pero lo he pensado bien, y he decidido que mejor el cabreo me lo guardo para "mi vida real".
Después de esta experiencia me he dado cuenta de que muchas veces pienso en vosotros como algo fuera de mi vida real. Esto es difícil de explicar; cuando me cambié de casa todo era un follón, de un sitio a otro con millones de trastos. Para mí, mi casa seguía siendo la de siempre, pero necesitaba una manera para llamar a la nueva. Este lío que me llevaba yo para referirme a ambos lugares al mismo tiempo hizo que de manera incosciente empezase a referirme a mi antigua casa como "la casa de Teruel"; obviamente, la nueva sigue estando en la misma ciudad, pero al final todos me compraron la distinción entre "la casa de Teruel" y "casa" a secas.
Lo que intento explicar con semejante parrafada (puede que haya sido peor el remedio que la enfermedad) es que muchas veces, aunque soy consciente de que sois reales, no puedo evitar referirme a mis amigos, mi familia, y todo aquello con lo que tengo contacto sin necesidad de un ordenador como "mi vida real". Y claro, volvemos al principio: entonces, ¿Hatunia qué es?¿un sueño?...
En fin, suerte que la distinción sólo la tengo que hacer delante de mí misma al pensar (cosa que hago más a menudo de lo que algunos piensan) y así nadie me pregunta, como en el caso de la mudanza "la casa de Teruel, ¿y ésta dónde está?"
Y por qué escribo todo esto entonces? pues porque al router le cortaron el suministro y murió de hambre, y yo me aburría y la libreta estaba sobre la mesa. Había dos opciones, contar esto o sacar el cabreo que llevo desde la cena, pero lo he pensado bien, y he decidido que mejor el cabreo me lo guardo para "mi vida real".
lunes, 24 de agosto de 2009
El espíritu del pueblo
El mundo rural tiene algo, me refiero a los pueblos o aldeas de menos de 1000 habitantes, puede que en los más grandes también pase, no lo sé. Pero en un lugar con 50 habitantes en invierno y 300 en verano existe lo que he bautizado como 'el espíritu del pueblo'. Éste se apodera de ti poco a poco, puede que sin que te des cuenta, pero finalmente lo acabas notando, cuando ves que has cambiado el ratito de Internet por la partida de cartas, o descubres que te sabes la vida de todas las personas que hay en esa misma piscina o terraza...
Pero el espíritu del pueblo tiene otras cosas, como ver albumes de fotos llenos de recuerdos, recopilar trozos de una vida que hasta entonces no conocías, escuchar historias de miedo en noches de tormenta, descubrir aficiones secretas... y todo de personas que siempre han estado ahí. (ya os iré enseñando los descubrimientos)
El espíritu tiene sus fases, esto hace que si sólo pasas allí el verano no tenga tiempo de madurar totalmente, por lo que los autóctonos (hijos del pueblo en toda regla) sepan que eres forastero. Esto crea un contraste, que unas veces puede ser útil, y otras no tanto, como con las ''tías Marías'' esas mujeres autoctonías fácilmente reconocibles por frases del tipo "¡uy que moz@ estás!", "vosotros p'arriba, nosotros p'abajo", o la más peligrosa de todas "¿pero tú de quién eres?". Podrías pensar en contestar que no tienes dueño, o esquivar la pregunta; pero nada de eso funcionará, ellas terminarán sabiendo 'de quién eres' y encima te mirarán mal por no decirlo a la primera...
Por último, deciros que el espíritu del pueblo tiene efectos secundarios: ganas de repetir la experiencia, lenguaje autóctono, costumbres varias... Aunque quizás esto sólo pase en mi pueblo... O puede que sólo sea una excusa para volver al año que viene...
Pero el espíritu del pueblo tiene otras cosas, como ver albumes de fotos llenos de recuerdos, recopilar trozos de una vida que hasta entonces no conocías, escuchar historias de miedo en noches de tormenta, descubrir aficiones secretas... y todo de personas que siempre han estado ahí. (ya os iré enseñando los descubrimientos)
El espíritu tiene sus fases, esto hace que si sólo pasas allí el verano no tenga tiempo de madurar totalmente, por lo que los autóctonos (hijos del pueblo en toda regla) sepan que eres forastero. Esto crea un contraste, que unas veces puede ser útil, y otras no tanto, como con las ''tías Marías'' esas mujeres autoctonías fácilmente reconocibles por frases del tipo "¡uy que moz@ estás!", "vosotros p'arriba, nosotros p'abajo", o la más peligrosa de todas "¿pero tú de quién eres?". Podrías pensar en contestar que no tienes dueño, o esquivar la pregunta; pero nada de eso funcionará, ellas terminarán sabiendo 'de quién eres' y encima te mirarán mal por no decirlo a la primera...
Por último, deciros que el espíritu del pueblo tiene efectos secundarios: ganas de repetir la experiencia, lenguaje autóctono, costumbres varias... Aunque quizás esto sólo pase en mi pueblo... O puede que sólo sea una excusa para volver al año que viene...
viernes, 24 de julio de 2009
Haciendo las maletas
Pues eso, mis chiquitines, que hago las maletas, me voy al pueblo (blogue, a ver si inventas mejores excusas, que tus dos creaciones se van al mismo sitio de vacaciones =P=P=P).
Y aquí empieza una parte de mis vacaciones, parte que me apetece un montón empezar, pero que supone ir a un lugar incivilizado (:p) donde la única conexión a internet que hay es el wifi del ayuntamiento, que da lugar a dos opciones:
1. sentarte en la puerta con un portátil
2. entrar a unos ordenatas que hay dentro, el problema es que sieeempre están llenos de niños, y es díficil conseguir uno :(
Así que, voy a estar un tiempecillo sin poder entrar por aquí, pero no todo son desventajas, porque como estoy a unos poquitos kms de la ciudad imaginaria, vendré una vez por semana, y prometo intentar llegar hasta hatunia, aunque solo sea para saludar ;).
Que os voy a echar muuuuucho de menos, y que espero reencontraros a la vuelta.
Millones de besitos.
=)
Y aquí empieza una parte de mis vacaciones, parte que me apetece un montón empezar, pero que supone ir a un lugar incivilizado (:p) donde la única conexión a internet que hay es el wifi del ayuntamiento, que da lugar a dos opciones:
1. sentarte en la puerta con un portátil
2. entrar a unos ordenatas que hay dentro, el problema es que sieeempre están llenos de niños, y es díficil conseguir uno :(
Así que, voy a estar un tiempecillo sin poder entrar por aquí, pero no todo son desventajas, porque como estoy a unos poquitos kms de la ciudad imaginaria, vendré una vez por semana, y prometo intentar llegar hasta hatunia, aunque solo sea para saludar ;).
Que os voy a echar muuuuucho de menos, y que espero reencontraros a la vuelta.
Millones de besitos.
=)
jueves, 2 de julio de 2009
De excusas
Como deberían saber todos los que me conocen, entre mis muchas cualidades está la de cagarla y después arrepentirme, o en su otra variante, hacer algo, arrepentirme y luego darme cuenta de que he metido la pata hasta el fondo. (Tranquilos hatunes, si no conocéis todavía esta faceta mía es porque a veces pienso antes de hacer las cosas previendo el posible arrepentimiento; aunque yo diría que alguna que otra vez si que me habéis visto en acción...) Al tema, que un día de estos, en un despliegue de mis facultades lo volví a hacer, lo que significa: actué, me arrepentí y luego me dí cuenta de que la había liado, y lo peor es que todavía no sé como lo hice.
Pero claro, tengo otras cualidades además de saber cagarla, o al menos las tenía, por lo que me puse a buscar una posible explicación que me librase de las represalias, y llegué a una conclusión, el día que alguno necesitéis una excusa no busquéis mi ayuda. La única solución que se me ocurrió fue apechugar, asumirlo todo sin ni siquiera atenuantes...
¿¿Podéis creerlo?? Yo, que he inventado tan buenas razones para librarme de broncas...
Me acuerdo de una versión mía de medio metro, jugando con las muñecas, concretamente con la barbie maestra, que por supuesto tenía pizarrita con tiza y borrador, borrador que no limpiaba la tiza a no se que lo mojases; pero por alguna extraña razón a mi madre no le gustaba lo del agua, así que yo iba sigilosa hasta el lavabo, mojaba el borrador y volvía a mi cuarto, hasta que un día ella, casi tan sigilosa como yo me siguió y me preguntó qué hacía. Y ahí entró en juego mi capacidad de inventar excusas en tiempo real, para que yo contestase con carita de niña buena: "Nada mami, me estoy lavando las manos, que la tiza mancha".
Otra de las que me acuerdo es de la época de los tazos (versión pokemon), sí, los tazos, esas cositas redondas que regalaban con las patatas fritas... No había niño que no jugara a los tazos en el patio, pero claro, para conseguirlos había que comprar bolsas de papas, ganchitos y demás. Como buenos padres ahorradores, los míos se oponían a que cada vez que saliese una nueva moda en el cole mi hermano y yo comprasemos todos los cromos, pins o muñecos del mundo y con los tazos no iban a ser menos. (La verdad es que los entiendo) Pero entonces era diferente, eran una prioridad, y por eso mi hermano y yo ideamos un plan en el que él cogía dinero y cuando saliéramos del cole compraríamos las patatas con sus correspondientes tazos. Pero mi madre notó el tintineo en los bolsillos de mi hermano, y el muy soplón me acusó de ser el cerebro de la operación (su versión era que yo le había dicho que cogiese dinero para la tarde) Y ahí llega otra vez mi habilidad innata, diciéndole a mi madre que yo sólo quería comprarle un regalo a papá y que fuese sorpresa (suerte que estaba cerca el día del padre).
De más tarde recuerdo algunas excusas, en su mayoría para justificar ante mi madre por qué llegaba tarde a casa. Y ahora me encuentro con esto, mi equivocación más reciente y no se me ocurre una buena excusa... A ver si va a ser porque esta vez mi madre no tiene nada que ver...
¿¿Podéis creerlo?? Yo, que he inventado tan buenas razones para librarme de broncas...
Me acuerdo de una versión mía de medio metro, jugando con las muñecas, concretamente con la barbie maestra, que por supuesto tenía pizarrita con tiza y borrador, borrador que no limpiaba la tiza a no se que lo mojases; pero por alguna extraña razón a mi madre no le gustaba lo del agua, así que yo iba sigilosa hasta el lavabo, mojaba el borrador y volvía a mi cuarto, hasta que un día ella, casi tan sigilosa como yo me siguió y me preguntó qué hacía. Y ahí entró en juego mi capacidad de inventar excusas en tiempo real, para que yo contestase con carita de niña buena: "Nada mami, me estoy lavando las manos, que la tiza mancha".
Otra de las que me acuerdo es de la época de los tazos (versión pokemon), sí, los tazos, esas cositas redondas que regalaban con las patatas fritas... No había niño que no jugara a los tazos en el patio, pero claro, para conseguirlos había que comprar bolsas de papas, ganchitos y demás. Como buenos padres ahorradores, los míos se oponían a que cada vez que saliese una nueva moda en el cole mi hermano y yo comprasemos todos los cromos, pins o muñecos del mundo y con los tazos no iban a ser menos. (La verdad es que los entiendo) Pero entonces era diferente, eran una prioridad, y por eso mi hermano y yo ideamos un plan en el que él cogía dinero y cuando saliéramos del cole compraríamos las patatas con sus correspondientes tazos. Pero mi madre notó el tintineo en los bolsillos de mi hermano, y el muy soplón me acusó de ser el cerebro de la operación (su versión era que yo le había dicho que cogiese dinero para la tarde) Y ahí llega otra vez mi habilidad innata, diciéndole a mi madre que yo sólo quería comprarle un regalo a papá y que fuese sorpresa (suerte que estaba cerca el día del padre).
De más tarde recuerdo algunas excusas, en su mayoría para justificar ante mi madre por qué llegaba tarde a casa. Y ahora me encuentro con esto, mi equivocación más reciente y no se me ocurre una buena excusa... A ver si va a ser porque esta vez mi madre no tiene nada que ver...
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